¿Se ahorra comprando una impresora?

¿Se ahorra comprando una impresora?

Quizá esta es una de las preguntas más repetidas. Vamos a comentarlo un poco. Sin afán de crear ningún tipo de polémica, aunque tampoco vamos a hablar de nada que no se haya dicho millones de veces.

Todos hemos estado en alguna de estas situaciones:

  – Cambiar el cartucho porque los inyectores están obstruidos.

  – Cambiar el cartucho porque la tinta está seca.

  – Cambiar el cartucho porque el chip que lleva en su interior ha llegado a su número máximo de copias y no te permite seguir imprimiendo.

  – Llegar a la conclusión subjetiva de que es mejor comprar otra impresora que cambiar el cartucho.

Bien, podemos estar de acuerdo en que si fuese rentable tener una impresora, las reprografías no existirían. Y las grandes empresas como Ricoh, Xerox, Konica, Canon, etc. tampoco tendrían una gama de productos enfocados a tiradas de bajo y medio volumen en A4 y A3.

Y también podemos estar de acuerdo en que si cada vez hay más tiendas que venden cartuchos compatibles es porque hay un buen negocio en ello.

Lo que muchos usuarios no se paran a analizar es que los cartuchos que incluye una impresora nueva son denominados “de cortesía” es decir, que no llevan la misma cantidad de tinta que un repuesto. Esto acorta sensiblemente la vida útil del mismo y multiplica por mucho el coste de cada copia que hemos hecho.

Si nos parásemos a contar las copias que hemos sacado con nuestra nueva impresora, antes de que pida sustituirlo, y dejando a un lado el consumo eléctrico y el papel usado, podríamos ver que cada copia en blanco y negro nos ha podido salir por hasta 20 céntimos de Euro.

Indaguemos en la palabra “cobertura”.

¿Qué significa esta palabra?

Cuando compramos un cartucho de tinta o tóner, en algún lado de sus especificaciones nos pondrá la estimación de copias que podemos llegar a hacer al 5% de cobertura.

¿Alguna vez hemos llegado a hacer todas las copias que nos enuncia el fabricante en su cartucho de impresora?

No, ¿verdad?

¿Entonces?

Lo que no nos explican es que esa cantidad de copias sólo llegaremos a rozarla si se alinean los planetas nuestras copias A4 en blanco y negro tienen un máximo de cinco líneas de texto por hoja.

Porque del 100% de la superficie del A4, sólo un 5% puede tener tinta.

Esto es como los consumos homologados por los fabricantes de vehículos.

Nosotros tampoco estamos exentos de este tipo de baremo y nuestros botes de tóner nunca se acercan a las cifras estimadas por el fabricante.

Las impresoras de casa tienen la virtud de permitirte imprimir cuando quieras y el no tener que emplear tiempo en ir a una copistería. Pero todo ello a cambio de pagar un coste real por copia mucho más alto y con una menor calidad que en una reprografía.

Es por todo ello que os aconsejamos que calculéis bien vuestros costes por copia y sopeséis cuando puede ser mejor imprimir en una copistería o en vuestra casa.